Silogismos lógicos

Ayer hubo un eclipse lunar, los únicos eclipses que pude ver fueron aproximadamente en el año 1995, tenia algo menos de 10 años, quizás recién había cumplido nueve años, no lo puedo determinar con exactitud, recuerdo que el día se puso color rojo, era medio día y siempre lo recuerdo, fue un eclipse total, es uno de mis recuerdos favoritos aunque nunca pude disfrutar de otro fenómeno similar.

Anoche, un eclipse lunar en medio de la oscuridad de la noche y un cielo estrellado, o bueno, no tan estrellado, fueron varias horas en las que la emoción de ver esta clase de fenómenos hace sentirnos especiales de vivir ese momento. Y lo mejor de la noche, no se si era una estrella fugaz o un pequeño meteorito entrando a la atmósfera pero, que probabilidad hay de ver eso?, era como una pequeña bengala que apareció por algo mas de un segundo, un hecho que he disfrutado por segunda vez.

Olvide cuando fue la primera vez, pero lo que si sé es que al momento de ver el eclipse poco a poco avanzar en la noche, sumado a esa pequeña luz aparecer y desaparecer y para variar, solo una cosa apareció en mi cabeza. Es raro, aunque no debería serlo, pero es involuntario, inconsciente, es algo que no puedo evitar, recordar, imaginar, pensar y sonreír en mi mente, ya que parecería un desquiciado por reírme sin motivo o causa aparente.

La emoción de esta clase de sucesos nos hacen pensar en lo insignificantes que somos ante lo que existe mas allá de lo que podemos ver, tenemos la misión de vivir, reír, sentir y no privarnos de nada pero cuando pensamos en cosas que están fuera de nuestro alcance, el estrés hace que nos volvamos mas mortales de lo que somos.

Es fácil decirlo, lo sé, pero es difícil no hacerlo aunque lo que intentemos nunca sea suficiente....

Al parecer, el pensar o hacer no tiene relación entre ellos, podemos desear algo, podemos creer que lo haremos pero al final, solo el destino y los sentimientos hacen que las cosas marchen contrariamente a lo que queramos. Desear odiar ciertas cosas con el fin de librarnos de esa sensación de invisibilidad que nos hace creernos solos en el mundo, sin poder, nuevamente, contarle a alguien como me fue en el día.

Parece irónico que a veces la vida te diga que no todo lo que aparece sin querer, se quedará; y que ciertas cosas llegan para enseñarte cuanto puedes querer, cuanto puedes soportar. Aunque al final el camino que debamos elegir sea elegirnos a nosotros mismos.

 

En fin, silogismos lógicos. 

Comentarios

Entradas populares de este blog

Entre porcelana y plata

Second Life

Blog de mi vida