Vitrina al pasado
El otro día recordando cosas de mi infancia/adolescencia,trataba de recordar como fue mi etapa escolar, han pasado casi 30 años desde aquel último momento en que se terminó esa etapa que ahora, después de tantos años me gustaría volver a vivir, nunca fui de los que podían salir a jugar o salir a todos lados como algunos de los de mi generación si podían hacer, nunca pude ir a ninguna reunión de cumpleaños, nunca fue algo que normalmente hacía, casi nunca lo hacía, es mas, no tengo recuerdos hasta ahora de s alguna vez pasó.
No es que me esté poniendo sentimental ni melancólico respecto a lo que la mayoría de los niños vive, pero, me hubiese gustado vivir eso. Tener muchos amigos, tener mucha familia, tener la confianza de decirle a algún amigo de infancia, mejor aún, poder tener hasta ahora algún amigo de infancia o en el peor de los casos tener recuerdo de haber tenido uno.
La etapa escolar siempre se caracterizó por tener etapas de amistad, un año podía ser muy amigo de unos, menos de otros y al año siguiente ser todo lo contrario, es lo bueno de ser niño, puedes acoplarte rápidamente. Recuerdo mi escuela, pequeña, un salón por grado, eso si, turno tarde y mañana, yo iba en las mañanas, recuerdo haber ido acompañado de mi tío los primeros 4 años, el quinto y sexto ya iba y me regresaba solo. Eran otros tiempos.
A la salida era común el amontonarse alrededor del señor que vendía chucherías, si vale el término, laberintos de cartón con una bola minúscula que apenas uno terminaba de pagar, se perdía, también había figuritas de personajes de algún álbum que haya estado de moda en ese tiempo, nada comparado a lo de ahora, no existía el álbum de Esto es Guerra , solo por mencionar un ejemplo. Y también estaba el mas deseado, el nunca comprado, por mí, la pistola de fulminante, en aquellos años, tenía un costo aproximado de 3 soles, una cantidad inimaginable para mí entre los años 1992 y 1997, siempre soné tener una, nunca la tuve hasta ahora, ya no la veo con mucha emoción pero de niño, era lo que mas deseaba.
La infancia, el colegio, salir caminando sin preocupación, conversando quien sabe de qué, riéndonos de la nada y disfrutando la vida de un niño.
Ahora todo es diferente, los medios tecnológicos han cambiado por completo la perspectiva de la vida, no saben lo que era vivir en esos tiempo y seguro que antes de mi generación la cosa era parecía o peor. Pero creo que hasta mi generación o la siguiente, supimos lo que era usar la imaginación.
Ahora, difícilmente se pueda cambiar la mentalidad, nos debemos adaptar aunque eso nos cause molestia, enojo y mucha frustración. No me quejo por lo que viví, tal ves me hubiese gustado tener mas cosas de las que tuve pero igual me las he ingeniado para saber diferenciar lo bueno de lo malo, disfrutar lo mas simple y no desear cosas que traigan complicación a mi vida.
Pero no queda mas que adaptarse a los cambios, como siempre he tratado, unas veces me fue mal, otros no tanto...pero lo que realmente importa es sentirse bien. Sintámonos felices de lo que somos, de lo que tenemos, ya sea poco o mucho pero que todo represente un proceso culminado y esperemos que el futuro cambiante no nos pegue muy fuerte.
Comentarios